Algunos consejos prácticos sobre cómo escribir contenido SEO

De una forma u otra, escribir para la web significa escribir contenido optimizado. El Copywriting SEO es precisamente la técnica de redacción que permite proponer textos para la web optimizados para los buscadores.

Pero escribir desde una perspectiva de SEO no solo significa seguir estrictamente las reglas para posicionar su contenido en los motores de búsqueda. En la mayoría de los casos, estas son reglas de sentido común que sirven para hacer que un texto, que al menos debe ser interesante, sea utilizable por los usuarios.

Si lo que proponemos, entonces, es realmente de calidad y bien redactado, también nos ayudará a subir posiciones en las SERP.

De hecho, la redacción SEO tiene como objetivo, ante todo, proporcionar contenido web de calidad y original. Esto es beneficioso tanto para el usuario como para el buscador, que sea capaz de entender esos contenidos e indexarlos para ofrecerlos a quienes los buscan.

Elija las palabras clave adecuadas

Antes de empezar a escribir, es bueno tener en mente tu objetivo tanto en cuanto a tema como a posicionamiento. ¿Qué hago y sobre qué debo escribir?

Una vez identificada la temática, es necesario buscar y elegir las palabras clave y palabras clave relacionadas en las que enfocar el artículo. Así como comprobar si estas son realmente relevantes para posicionar el sitio. ¿Para qué palabras clave quiero clasificar? ¿Hay herramientas disponibles para encontrar las más relevantes o utilizadas, incluidas? Por supuesto:

  • Planificador de palabras clave de Google
  • Ubersuggest
  • Answerthepublic
  • Keywordeveriwhere
  • Ahref
  • Semrush

Responder de forma útil la consulta del usuario

Una vez que haya encontrado las palabras clave y las relacionadas en las que enfocarse, es bueno recordar usarlas en posiciones estratégicas, sin exagerar.

El riesgo es de hecho que el texto sea ilegible para los usuarios e incomprensible para el buscador, relegándonos al fondo del barril de las SERP. La densidad de palabras clave no es un parámetro confiable de optimización de un contenido.

1. ¿Cuál es la intención de búsqueda del usuario?

La redacción del contenido debe adaptarse al tipo de usuario al que se quiere llegar y al tipo de investigación o acción que se espera de él. De hecho, el usuario puede realizar diferentes tipos de búsquedas:

  • Informativo: Busca información o un tutorial. El objetivo de quienes brindan contenido es brindar esa información lo más clara, concisa y al mismo tiempo completa posible;
  • Navegación: La intención de búsqueda es más precisa, porque el usuario escribe directamente el sitio al que desea llegar en la barra de búsqueda. Lo hace porque puede que no recuerde la URL precisa o simplemente no quiera escribirla;
  • Transaccional: En este caso el usuario pretende realizar una acción (o una transacción, de hecho), como comprar un producto o servicio, registrarse para algún evento, descargar archivos, etc.

Una vez que haya determinado las palabras clave y las consultas, debe dedicar un tiempo a comprender qué pensará el usuario antes de escribir esas consultas específicas y qué intenciones de búsqueda tiene.

A partir de estas consideraciones, es posible adoptar un cierto tono, calibrar el volumen de información a proporcionar y estructurar el texto en consecuencia.

2. Escribe correctamente

Parece trivial pero te aseguramos que no lo es. Para comunicar un mensaje, un texto debe ser primero comprensible. Tanto desde el punto de vista lógico como, sobre todo, desde el punto de vista gramatical.

Asimismo, es recomendable escribir frases cortas y no demasiado complejas. Esto facilitará la lectura y comprensión del usuario por parte del motor de búsqueda. El contenido debe ser original y «fresco», es decir, actual, y contener más información que la proporcionada por la competencia.

Debemos evitar el contenido duplicado, y no solo los copiados de otros sitios, sino también los tomados de otras páginas de nuestro mismo sitio. De hecho, Google no indexa páginas con contenido copiado, no solo por razones «éticas», sino precisamente porque no agregan nada al contenido ya proporcionado por otros.

3. Estructura tu contenido de forma clara

El texto que redactemos debe ser lo más claro y completo posible, detallado y lleno de toda la información necesaria. Es mejor evitar escribir demasiado tiempo, pero a veces es inevitable. En este punto, por tanto, es fundamental recurrir a una estructura clara y fácil de identificar, que debe incluir:

  • Introducción, donde se explica en general el tema del que hablaremos;
  • Cuerpo del texto: la parte central, donde se apoya la tesis y eventualmente se desmantelan las antítesis, organizada en párrafos no excesivamente largos y centrados en un tema;
  • Conclusión, donde se resumen los puntos sobresalientes del razonamiento y se dejan indicaciones útiles para una mayor reflexión.

4. Etiquetas de encabezado

Los títulos y subtítulos no solo son útiles para guiar al usuario en la lectura del contenido, sino que también aclaran al motor de búsqueda que ese contenido está estructurado de manera coherente y clara. H1 debe usarse solo para el título, mientras que h2 solo para el subtítulo. Las h3 se utilizan para los títulos de los párrafos, y sería mejor no bajar demasiado para no complicar demasiado la estructura; mejor parar en h4.

5. El papel de los títulos: captar la atención

Hablando de etiquetas de encabezado, no podemos dejar de mencionar los títulos y la importancia que juegan en la redacción de cualquier contenido. Los títulos son el cartel publicitario que nos convence de entrar en una tienda que no conocíamos, echar un vistazo y ver si contiene lo que nos conviene.

De hecho, son esenciales para que el usuario y el motor de búsqueda comprendan de qué estamos hablando en nuestra página, pero también cómo tratamos ese contenido.

El tono del título, de hecho, ya le dice al usuario muchas cosas. Evidentemente, debe ser un título claro y explicativo, pero nada impide que lo haga, en parte, más cautivador.

El mismo tratamiento debe reservarse para los títulos de los párrafos, que deben ser claros y «hablados», especialmente en los artículos de carácter informativo.

6. Hacer que el texto sea más fluido con el formato

Formatee siempre su texto, pero con prudencia. Una página formada por un solo bloque de texto sin interrupciones visuales representa un muro insuperable de palabras, especialmente en línea.

Para facilitar la lectura, y la comprensión del propio texto, es necesario «ayudar» al usuario (pero también al buscador) a través de algunos expedientes como:

  • Negrita: Se usa para resaltar los elementos fundamentales del texto o las palabras clave, pero debe medirse para resaltar solo lo que se necesita;
  • Cursiva: En este caso también se necesita moderación, y quizás incluso más que en negrita. Generalmente se usa para tecnicismos y forestarismos;
  • Listas con viñetas: Simplifican la lectura, muestran los elementos más destacados del discurso y hacen que el texto sea menos invasivo a nivel visual. Sin embargo, es mejor no abusar de él;
  • Subrayado: Debe evitarse en la medida de lo posible porque es muy invasivo y, sobre todo, porque recuerda el formato específico de los enlaces.
  • Sobre los enlaces: Es útil insertarlos, sobre todo si son externos, para que el usuario tenga la oportunidad de realizar más información y tener una información aún más completa.

Esto es todo, no necesitas más que escribir de manera natural y organizada, agradando al usuario, y creando contenido fresco y original. Si quieres conversar con un redactor experimentado sobre este tema de creación de textos SEO, solo contáctanos.